lunes, 24 de febrero de 2014

Como siempre en la vida hay que extraer los aspectos positivos de las derrotas. Aquella frase hecha del refranero popular ahora nos viene como anillo al dedo: ‘No hay mal que por bien no venga’. Esta es la sensación general que circulaba tras el partido en el seno del vestuario blaugrana. El error del Tata Martino había sido tan monumental y clamoroso que ahora no volverá a intentar repetirlo, al menos de aquí hasta que finalice la temporada. A algunos jugadores ya les llegó ayer que el entrenador se había dado cuenta que metió la pata hasta el fondo en su planteamiento y que no lo utilizaría en el futuro como recurso en ningún caso.
Así pues, en los 20 partidos que le quedan al Barcelona –en el mejor de los casos ya que significaría que el Barcelona ha llegado a la final de la Champions–, el técnico argentino volverá al ADN blaugrana, sin renunciar a las rotaciones lógicas para no ‘quemar’ a los jugadores, pero poniendo siempre a los jugones en los partidos importantes del curso y dando prioridad absoluta al balón.
Y es que el Barcelona defiende con el balón y sin la pelota en su poder sufre como el que más. Esta filosofía aún no había sido inoculada del todo en el código genético del técnico argentino, pero el ‘espectáculo’ del sábado ha sido una sobredosis casi mortal para las aspiraciones de Martino de contar con otras alternativas al juego de los ‘jugones’.
Si esta derrota ha servido para que el Tata entre finalmente en razón y deseche en su disco duro la pizarra del juego físico y vertical, el vestuario –y seguramente la afición– habrá dado por bueno este resultado, ya que todavía no hay nada perdido en la Liga, aunque evidentemente se ha complicado y mucho.
También Martino ha de ser más cuidadoso en sus actitudes dentro del campo porque sus protestas continuas a los árbitros pueden acabar siendo contraproducentes a corto y medio plazo. Está bien que se queje en momentos puntuales por una acción polémica pero no de una forma tan continuada porque al final convierte los partidos en un correcalles de quejas y lamentos que no benefician a nadie.
Lo mejor de todo es que aún hay margen de recuperación y lo peor es que el Tata exhibió sus esencias futbolísticas y no son precisamente idóneas para el Barcelona.

fuente: sport.es (http://www.sport.es/es/noticias/barca/tata-tiene-claro-nunca-mas-3130569)