El pasado 12 de enero Cristiano Ronaldo recibía su tercer
Balón de Oro. Y tras ridiculizarse a sí mismo profiriendo ese “¡seeeee!” que
dio la vuelta al mundo dijo que su objetivo era alcanzar a Leo Messi y ser
proclamado el mejor futbolista de la historia.
Aquel día el portugués sumaba 26 goles en Liga, 10 más que
el argentino, que le aplaudía desde la platea. Y el Real Madrid disfrutaba de
un punto de ventaja (42 por 41) sobre el Barça en la clasificación de la Liga
BBVA.
Desde ese día y hasta hoy, Leo Messi ha sumado 14 goles en
Liga, por cuatro Ronaldo. Ambos comparten a día de hoy el liderato en la tabla
de máximos realizadores del campeonato, con 30 dianas por cabeza, con la
diferencia de que el madridista ha anotado nueve de penalti por solo tres el blaugrana.
Y en la clasificación, el Barça ha desplazado al Real Madrid
de la primera plaza que ocupaba desde la décima jornada. Desde la Gala del
Balón de Oro el Real Madrid ha ganado cinco partidos, ha empatado uno y ha
perdido dos. El Barça cuenta esas ocho jornadas por siete triunfos y una
derrota.
En este tiempo Ronaldo fue expulsado en Córdoba y se perdió
un partido (uno solo) por su doble agresión a un jugador andaluz. En el global
de las competiciones (Liga, Copa y Champions) ha anotado seis goles (4-1-1),
casi un tercio de los 17 firmados por Messi: 14-3-0.
Para algunos, es la maldición del Balón de Oro, que siempre
afectó al rendimiento de Ronaldo tras recibirlo. Para otros la explicación es
mucho más simple: aquella confesión de Ronaldo, aquel “quiero ser como Messi”,
no fue sólo un objetivo que el portugués confesaba por primera vez en público
sino un acicate para el ‘10’.
Leo se motiva con todo tipo de retos. Y ver al segundo mejor
futbolista del planeta lanzando el reto de derrocarle del pedestal del número 1
le ‘picó’ para seguir en tan privilegiada situación.
Lo cierto es que mientras Leo Messi atraviesa un gran
momento, tanto en lo profesional como en lo personal (tal como informó MD está
preparando su boda con su pareja, Antonella, embarazada de su segundo hijo),
Ronaldo se encuentra en el polo opuesto: su ruptura con Irina Shayk se hizo
oficial apenas unos días después de la gala del Balón de Oro. De momento,
parece que Ronaldo deberá seguir diciendo aquello que “quiero ser como Messi”.
Mundodeportivo.com.