El Barça ha acelerado el proceso negociador para evitar que
el fichaje de Thiago Silva se convierta en un culebrón interminable. El deseo
de la directiva blaugrana es que el futbolista pueda incorporarse a la
disciplina del grupo de Tito Vilanova una vez haya disfrutado de su merecido
período vacacional.
Éste fue el principal motivo que llevó al director del área
de fútbol, Raül Sanllehí, a desplazarse a Rio de Janeiro el pasado fin de
semana. Es cierto que el ejecutivo quería cumplir con la promesa realizada en
su día a Neymar, en la que se comprometió a estar a su lado el día de la
disputa de la final de la Copa Confederaciones, pero en el fondo había asumido
el reto de desbloquear el deseado fichaje de Thiago Silva. Uno de los artífices
de la incorporación final de Neymar volvió a entrar en escena.
Y Sanllehí cumplió con el objetivo marcado en un viaje
relámpago. Ayer mismo regresó a Barcelona sin demora, pero horas antes tuvo
tiempo de celebrar una cumbre importante en uno de los salones habilitados por
el Sheraton Sao Conrado en Rio, hotel que ha hospedado a la selección de Brasil
en la recta final de la Confederaciones. Una cita trascendental a la que
también acudieron el responsable de la secretaría técnica del Barça en Brasil,
André Cury, el agente del futbolista, Paulo Tonietto, y el gran protagonista de
toda la historia, Thiago Silva.
Sanllehí había recibido la misión de agilizar la estrategia
de la entidad blaugrana para seducir al futbolista en su intento por
incorporarlo a la causa antes de entrar en negociaciones directas con el PSG.
Se trata de una línea de trabajo idéntica a la que sirvió en su día al Barça,
por ejemplo, para pelear la salida de Cesc Fàbregas del Arsenal cuando parecía
imposible que los `gunners¿ accedieran a traspasarlo en el mercado.
El club se encuentra en una encrucijada muy similar y quiere
a Thiago Silva plenamente convencido de querer dar el salto al Camp Nou. Antes
de afrontar la gran batalla, necesita al crack de su lado.
La maquinaria de seducción blaugrana ya está en marcha,
aunque los pasos a seguir se intuyen de lo más complicados si tenemos en cuenta
que el PSG no está por la labor de dar facilidades para desprenderse de uno de
sus jugadores de referencia. Hace solo unos días, en el transcurso de la
presentación del técnico Laurent Blanc, el propietario de la escuadra parisina,
Nasser al-Khelaifi, declaró que Thiago Silva e Ibrahimovic no estaban en venta.
En cualquier caso, y como muestra de la predisposición de
Thiago Silva a cambiar los aires de París por los de Barcelona, el agente Paulo
Tonietto, en declaraciones a la emisora RAC1, se permitió el lujo de enviar un
nuevo consejo a la directiva del FC Barcelona. “Se dice mucho que Tito lo
quiere pero, si es así, alguien tiene que empezar a hablar. Si alguien quiere
comprar algo no lo hará mientras mira la televisión en casa”. Una sugerencia al
tiempo que un claro toque de atención reclamando que ha llegado la hora de
ponerse a trabajar en serio.
La estrategia del Barça escenificada en la reunión del hotel
Sheraton marca un antes y un después en el intento por lograr el fichaje de
Thiago Silva, la gran apuesta de Tito Vilanova. Ya falta menos de un mes para
que los internacionales que han disputado la Copa Confederaciones se incorporen
a la pretemporada 2013-14, un tiempo que debe bastar para que la directiva de
Sandro Rosell exhiba todo su músculo y ponga sobre la mesa la capacidad de
seducción y los millones necesarios para que el jugador haga piña a la hora de
instar al PSG a negociar un traspaso.