Cláusula de escape para Thiago
Thiago Alcántara ha acabado muy quemado una temporada en la
que no se ha sentido importante para Tito Vilanova. Desde que debutó en el
primer equipo a las órdenes de Pep Guardiola, la progresión del canterano había
sido imparable, incluyendo sus primeras apariciones con la selección española
absoluta. Sin olvidar que estuvo dos meses KO, solo ha sido el 15º en minutos
jugados en la Liga y, además, ha tenido la sensación en demasiadas ocasiones de
que el técnico no lo tenía en cuenta en los partidos importantes.
Si a ello añadimos que el secretario técnico, Andoni
Zubizarreta, no ha sabido o no ha querido evitar que su cláusula sea de tan
solo 20 millones de euros hasta el 31 de julio (a partir de esa fecha subirá a
90), es ya 'vox populi' que el mayor de los hermanos Alcántara podría abandonar
el Barça de cara a la próxima temporada.
Todo apunta a que su destino será el Manchester United.
Desde su llegada al cargo en sustitución del mítico Alex Ferguson, el nuevo
entrenador de los 'red devils', David Moyes no ha dejado de insistir en que
quiere tener a Thiago en sus filas para liderar una medular muy debilitada con
el adiós de Paul Scholes, el ocaso del veteranísimo Ryan Giggs y los perennes
problemas físicos de Michael Carrick.
Sin embargo, la operación está atascada por una cláusula que
pretende incluir el canterano en su contrato con el United en una demostración
que su más que posible marcha no tiene un perfil económico tan marcado como se
quiere hacer creer. Partiendo de la base de que el United pretende triplicarle
el salario que percibe actualmente en el Barça (se habla de 140.000 euros a la
semana), Thiago no está dispuesto a marcharse si antes no le aseguran que
tendrá mucha continuidad y será un jugador importante en el equipo.
Tanto, que el internacional español en todas las categorías
pretende quedar libre por una cantidad similar a estos 20 millones de su
cláusula el verano que viene si no disputa un número determinado de encuentros,
algo a lo que el United era reacio en un primer momento. Sin embargo, ante la
insistencia del futbolista y su representante, los dirigentes del club
británico empiezan a asimilar que la operación podría irse al traste si no
aceptan esa imposición del blaugrana.
Al tratarse de una petición expresa de David Moyes, muy mal
tendrían que ir las cosas para que no jugara. Pese a ello, los minutos se ganan
en los entrenamientos y ni los clubs ni los entrenadores suelen asegurárselos a
nadie.